martes, 30 de noviembre de 2010

Olor a verano



Que hizo que sean inborrables esas mañanas?
El ruido de las hojas del diario, los pájaros comiendo el pan mojado..
tener siete años y sin querer.. sacarle una foto a un momento
que va a quedar en tu cabeza.. por el resto de tu vida..

Despertarse rodeado de ese color naranja.. de ese olor a verano..
El café con leche.. las tostadas.. desayunos interminables..
ese sabor a niñez.. con la seriedad puesta en el juego..
y la risa siempre ahí.. siempre al alcance de la mano..

No se si quiero revivirlo… quiero extrañarlo..
Seguramente no fueron momentos tan mágicos...
Pero la idealización.. los convirtió en eso..
En un espacio para cerrar los ojos..

Quiero usar ese recuerdo para copiarte..
para entender de donde sali..
Seguro fue un día mas.. uno como cualquiera..
Pero hoy es el punto de quiebre entre la niñez y el resto de mi vida..

Creo que son esos años que no pasan desapercibidos..
los que te hacen crecer..

Por suerte no puedo volver el tiempo atrás...
para atesorarte en un recuerdo...
para verte ahí sentado..
desayunando con tus nietos..

Siempre lo tuviste muy claro..
todo lo que teniamos.. era todo lo que necesitábamos..

Gracias Abuelo.

(A Salvador Cots.)